Hoy, desde el aeropuerto de Barcelona, el equipo de voluntarios de la Fundación Sarabastall ha partido hacia Islamabad.

Un largo viaje que no termina en la capital de Pakistán. Desde allí, con un vuelo interior o bien por la carretera, deberán viajar hasta Skardú, capital del Baltistán, y desde allí varias horas de jeep hasta el Valle de Hushé.

Parten con los objetivos y las tareas a desarrollar bien definidas. Un gran equipo médico para desarrollar un programa de formación con los sanitarios del Valle. Mientras el equipo de educación realizará un seguimiento de las becas, la educación de niños y jóvenes y la ejecución de una jornada de formación para maestros y maestras de la zona.

También trabajarán en la puesta en marcha del proyecto “Familia a familia”, instalación de invernaderos y seguimiento del funcionamiento del Refugio-Hotel.

Muchas tareas para dos semanas, pero seguro que las ganas y el entusiasmo no faltarán. ¡Suerte y ánimo!